La vitamina C es indispensable para el mantenimiento de todos los tejidos, ya que participa en los mecanismos de síntesis de colágeno. Actúa como antioxidante en la protección contra radicales libres y participa en el metabolismo mineral óseo, favoreciendo la soldadura de huesos rotos y la regeneración de cartílago. Además, favorece la absorción del hierro de los alimentos vegetales. Y, por si fuera poco, estimula el sistema inmune, proporciona una dentadura sana y reduce el riesgo de cataratas". El limón, como fuente de vitamina C, puede tener grandes ventajas en las siguientes situaciones: A la hora de hacer deporte. Wer-ner Meidinger aporta un dato importante: en la Universidad de Edimburgo se llegó a la conclusión de que los deportistas que seguían una dieta rica en vitamina C disminuían el número de lesiones. Consejo: tomar un limón media hora antes de iniciar el entrenamiento. Contra las enfermedades cardiacas y del sistema circulatorio. El colesterol LDL aumenta debido a la alimentación con exceso de grasa, la nicotina y una vida sedentaria. La buena noticia es que la vitamina C puede reducir este nivel, la calcificación de los vasos sanguíneos y, en consecuencia, prevenir el infarto. Frente al cáncer y el Alzheimer. La relación entre los radicales libres y enfermedades como Alzheimer o cáncer está muy extendida. Los radicales libres dañan los vasos sanguíneos del cerebro e impiden la llegada de oxígeno, causando la muerte de numerosas células. Algunas sustancias neutralizan este efecto, y una de ellas es la vitamina C, útil además para impedir la degeneración de células sanas en células cancerígenas.
|