Hoy tu puedes conocer la clave para perder peso es nunimizarla vajilla.
En su libro, Wansink relata que cuando descubrió el impacto que el tamaño de la vajilla tiene en lo que comemos, realizó algunos cambios en su casa: Eliminó sus anchas copas de vino y las reemplazó por las finas de champagne.
Dejó a un lado los platos de 30 centímetros de largo y compró otros de entre 22 y 25. Reemplazó sus vasos bajos y anchos por otros más altos y finos. "Desde que hice estos cambios en casa", comenta Wansink, "probablemente haya perdido cerca de 9 kilos. De pronto me desperté y me di cuenta de que la ropa me quedaba grande".
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