Llegó la oportunidad de consumir frutas y verduras; por eso, aprovecha su máximo contenido en nutrientes y fibra. En primavera la naturaleza nos brinda una larga lista de frutas y verduras, que ayudan a depurar el organismo y aligerarlo de las toxinas y grasas acumuladas en el invierno. Todas son fuentes de vitaminas y fibra, y gracias al potasio que contienen muchas de ellas, ayudan a los ríñones a eliminar líquidos. Es, por ejemplo, el caso de las cerezas. Las fresas, ricas en hierro y vitamina C, también son ideales para curas remineralizantes y desintoxicantes. Contribuyen, además, a reducir el ácido úrico. Están deliciosas en zumo o aliñadas con un poco de vinagre o de limón. Nos esperan también los albaricoques, la fruta más rica en betacaroteno, que protege a las células de la destructiva acción de los radicales libres. Están las ciruelas, idóneas para evitar la retención de líquidos, a lo que se añade su eficaz poder laxante. Conviene aprovechar que los espárragos blancos están en su mejor momento (se encuentran en el mercado únicamente de marzo a mayo). Otras verduras que están a la sazón son los guisantes, las ortigas y los calabacines, con las que se pueden elaborar cremas y también sabrosas tortillas. Y recuerda que es el mes ideal para saborear sardinas, anchoas, salmón y trucha, ricos en ácidos grasos omega-3, que ayudan a prevenir las dolencias coronarias.
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