La actitud que tenemos al momento de alimentarnos es fundamental para mantener la buena salud de nuestro cuerpo. En este sentido, comer con lentitud es bueno para controlar el peso, porque de ese modo el estómago tiene tiempo de indicarle al cerebro que es suficiente. Es por eso que se recomienda llevar un ritmo de vida más tranquilo, disfrutando de una buena alimentación y siguiendo estas sugerencias:
Coma despacio: apoye los cubiertos en la mesa entre bocado y bocado, y mastique al menos 20 veces cada uno.
Hágalo siempre sentado a la mesa y no directamente de la bandeja.
Trate de no comer de pie. Tampoco lo haga viendo televisión, leyendo o sentado frente a la computadora.
Evite consumir alimentos directamente de la heladera, el paquete o la fuente.
Elija alimentos frescos y de temporada.
Opte por la comida casera: esta no tiene porque ser complicada. Lo más recomendable es una comida inteligente a base de productos sencillos y naturales.
Priorice la calidad de la comida frente a la cantidad.
Disfrute y deguste todas las sensaciones que nos ofrecen los alimentos.
Si es posible, reúnase con su familia o con amigos: comer con otra gente incentiva a hablar entre bocado y bocado, ayudando a volver más lento el ritmo de la alimentación. Además, así evitará pensar solamente en la comida.
Incorpore en su rutina diaria rituales que lo ayuden a desacelerarse y lo conecten Con su interior, como practicar yoga o meditación, leer un libro, hacer jardinería, cocinar.
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