Hacer una dieta equilibrada comiendo fuera de casa no es tan difícil. Sólo tienes que poner un poco más de cuidado a la hora de elegir tu menú. Sigue estas recomendaciones: • No te abones a un restaurante Si en verano te niegas a cocinar procura no comer siempre en el mismo restaurante aunque te encante su sitios y pedir los menús más saludables de cada uno.
• Elige platos sencillos Es muy recomendable elegir, siempre que sea posible, platos sencillos en los que se puedan ver los ingredientes. Es mejor una menestra que un puré.
• Evita las grasas Sobre todo los alimentos ricos en grasas saturadas (mantequilla, nata, quesos, mousses). Acuérdate de retirar la piel del pollo -aunque tostadita esta muy rica, tiene un montón de calorías- y pide siempre carnes poco grasas.
• Ojo con los primeros platos Hay entrantes ricos en proteínas, como melón con jamón y revueltos de gambas o espárragos. Si pides uno de ellos, escoge como segundo un plato de pasta o verdura.
• Disfruta de la fruta Como postre, la fruta fresca es la elección más sana. Evita los pasteles y los helados.
• Y el alcohol... Recuerda que es una fuente de calorías. Toma solo una o dos copas con la comida, y si el vino del menú es malo, mejor agua o una cervecita light.
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